El Real Betis suma al talento, excelencia defensiva en campo rival

En las últimas temporadas, cualquiera que piense en el Real Betis le vienen a la cabeza jugadores creativos y de grandes capacidades. Hablamos de los Isco, Lo Celso, Fornals o “el niño Jesús”, y recientemente también habría que incluir a Fekir o Canales. Tenerlos en nómina es realmente importante pero también, a la par, crear un contexto en que pueda poner sus virtudes al servicio del grupo. Isco, por ejemplo, ya es el jugador de LaLiga con más acciones de creación de tiro por cada 90 minutos disputados (6,13). ¿Sería factible con otra idea de juego en un bloque bajo?. Resulta difícil de creer.

A pesar de lucir por el talento ofensivo, éste tiene su base en grandes virtudes defensivas. El conjunto que entrena Pellegrini es el 5º que más pases bloquea (238), el 3º que más balones sueltos recupera (1317) y el 1º que más balones intercepta. Ya es un sello de identidad del técnico chileno al servicio del Betis. En la pasada campaña fue 2º en los 3 apartados estadísticos.

El matiz importante es el dónde. Si un equipo realiza estas acciones en zona de centrales en un bloque bajo, su repercusión ofensiva va a carecer de relevancia. Si lo haces en zonas de delanteros el impacto va a ser mucho mayor. Una señal en esta dirección nos viene de otro apartado numérico. El conjunto verdiblanco es el que más tackling exitosos realiza (214). De entre ellos, es el 2º que más -tras el Barça- en zonas avanzadas de campo rival, y el 1º en el centro del campo.

En el encaje de todas estas acciones, es donde Isco, Lo Celso y la pléyade de jugadores ofensivos puede lucir. Cuando el equipo rival tiene más jugadores por delante del balón o en una recuperación tras pérdida los espacios a atacar son más frágiles que ante una defensa bien plantada. Ahí es un conjunto muy peligroso. Actualmente está en 80 pases para hacer un tiro a puerta cuando el promedio de la competición está en 92. Y eso sin ser un equipo brillante en convertir sus lanzamientos en disparos entre palos. Un 32% es una ratio que le ubica en la mitad de la tabla en la 24-25. En cualquier caso, ya es una mejoría respecto a la 23-24 cuando fue 16º (30%). En este contexto, también cobra sentido otro dato: El Betis, roba y ataca los espacios de equipos descolocados. Tiene talento para el pase, y tiene desborde en bandas. Eso hace que sea el equipo que recibe más faltas, 15,3 por encuentro.

Lo que sin duda falla es su capacidad de convertir en gol todo ese torrente de ocasiones creadas -4º en acciones de creación de tiro con 24-. Un 29% tiro a puerta/gol está por debajo de la media, un 33%. En consonancia, junto al Valladolid, son los que atesoran una mayor diferencia entre goles y goles esperados (-6), dentro de ser el 4º que más toques realiza en área rival. En definitiva, la estocada final suele ser el talón de Aquiles verdiblanco.

El ying y el yang

Como podemos observar “El arquitecto” tiene un plan y lo ejecuta muy bien. En el fútbol ideas de juego hay muchas, todas las válidas. Lo complicado es hacerlo realidad en el verde. Sin embargo, donde existen contradicciones es en el balón parado. Ahí es donde está ofreciendo dos caras den la competición doméstica. Tras Barça y Athletic (9) es el que más tantos ha sumado. Atrás, lo padece, después de Sevilla y Celta (8), está el Betis con 7.